Aprender enseñando: lo que descubrí al ser mentor

Aprender enseñando: lo que descubrí al ser mentor

7 de septiembre de 2026 por

Categoría: Bitácora
Tiempo de lectura: 6 minutos

Este blog fue una idea que creció de a poco y que durante mi período como mentor cobró más sentido.

Mis alumnos me inspiraron a animarme a escribir: verlos comenzar desde cero, ver el camino difícil que tuvieron que transitar, conocer sus vidas y las ausencias por problemas familiares.

Ser mentor fue la experiencia más gratificante y enriquecedora que tuve. De ellos aprendí mucho más de lo que yo les enseñé y compartí.

Fue desde esa experiencia que entendí los puntos de dolor en la entrada a la plataforma, las limitaciones, los contextos que hacen que aprender sea más difícil y los pensamientos limitantes, los miedos y la inseguridad por los que yo mismo transité no muchos años antes.

Aprendí también que educar es una tarea que lleva horas fuera del aula, horas que no se ven y que seguramente no son remuneradas. Preparar una clase me llevó mucho más tiempo que dictarla, porque preparar no es sólo ordenar lo que vas a presentar: es repasar, reordenar y hasta reaprender conceptos teóricos o prácticos que no siempre usás en tu trabajo.

¿Querés aprender algo de verdad? Explicáselo a otro.

Aprender enseñando es la mejor forma que encontré hasta ahora.

Estoy muy agradecido por esta experiencia porque me permitió ejercer un deseo que tenía hace mucho tiempo: ayudar a las personas a crecer y aprender.

Pero lo más increíble que me llevo es haber tocado sus vidas, haberlos ayudado a cambiar su futuro de formas que solo el tiempo puede revelar. Porque educar es eso: cambiar vidas, mejorarlas y quizá cambiar la historia de sus futuras generaciones.

No lo sé con certeza. Solo el tiempo lo dirá, pero me gusta pensarlo así.

Entonces, ¿por qué hacer un blog?

En primer lugar, por el deseo de comunicar lo que sé y aprender enseñando mientras lo hago. La mejor forma de aprender es enseñar: exponer tus ideas a otras personas hace que tengas que organizar tu conocimiento de forma más efectiva, reordenar, clarificar y entender cómo presentar ese conocimiento o material de estudio.

También por el deseo de ayudar a otras personas facilitando información que pueda estar al alcance de cualquiera que tenga una conexión a internet.

¿Y por qué este blog está destinado a personas de LATAM?

Acá es donde entra mi deseo de aprender enseñando combinado con un objetivo que fui puliendo mientras enseñaba Salesforce.

Las barreras de entrada al ecosistema son el idioma, la dificultad de aprendizaje de la plataforma, la falta de confianza, el mito sobre la inteligencia necesaria para operar Salesforce, el camino que parece interminable y, por supuesto, las realidades que se viven en la región: la economía, la desigualdad, la falta de acceso a oportunidades, la incertidumbre respecto al futuro, la injusticia y las circunstancias de cada persona, entre otras.

Con algunos de estos factores no podemos hacer mucho o casi nada, porque son circunstancias que no están en nuestro control. Pero sí podemos derribar las creencias que nos limitan y elegir qué hacer con nuestro tiempo y con las cosas que sí están bajo nuestro control.

Eso marca la diferencia, y ese es el tiempo que podemos utilizar para crecer, aprender y pensar en un futuro mejor.

Hay una diferencia entre cuidar y frenar

Romper esas creencias limitantes es importante porque pensar que no somos capaces, que eso no es para nosotros, el mito de “no soy tan inteligente para esto”, “no tengo suerte”, “la economía no ayuda” y un montón de etcéteras, son ideas muy instaladas y populares, pero nos quitan agencia.

Y entiendo por qué: en muchos casos vienen de personas que genuinamente te quieren cuidar.

Pero hay una diferencia entre cuidar y frenar.

Que un amigo o un familiar te diga “no te conviene seguir”, “es muy arriesgado lo que estás emprendiendo”, “eso no es para vos” o “eso es imposible”, en una cultura como la nuestra suena a consejo sensato. Pero no lo es.

Quizá sea el consejo que hace que sigas estando donde estás, que no crezcas, no aprendas, no lo intentes o ni siquiera te atrevas a pensarlo.

Todo esto suena convincente y razonable. Hasta parecen consejos sensatos que intentan protegerte de cometer “el peor error de tu vida”, cuando en realidad te mantienen en ese lugar del que te gustaría salir.

Aprender, esforzarse, arriesgarse y animarse a recorrer el camino incómodo puede hacer que las personas puedan mejorar sus vidas.

El progreso diario, pequeño y constante, crea resultados espectaculares.

Duele, es difícil e incómodo, pero es un camino lleno de satisfacción.

Y sin caer en generalizaciones pero siendo honesto: para muchos trabajar en lo que sabemos que tenemos que hacer es lo que nos quita ansiedad, baja la incertidumbre y nos da paz mental.

“Estoy aprendiendo y creciendo porque esto es lo que quiero hacer.”

Qué vas a encontrar en este blog

En este blog voy a tocar muchos temas que envuelven nuestro día a día: compartir experiencias, información, datos, material técnico sobre Salesforce, empleo, idioma, lo bueno, lo malo, lo correcto, lo incorrecto, lo incómodo y lo aprendido. Todo lo que aprendí recorriendo un camino de reinvención, trabajando, capacitando a usuarios y lo que pude aprender enseñando.

No hablo desde la autoridad profesional. Hablo como una persona que pasó por muchas de estas cosas, que las sigue pasando y que cree que quizá decir lo que no muchos se animan a decir puede ayudarte si estás pasando por lo mismo, si estás dudando o si no sabés cómo empezar.

Agradecimientos

Quiero dedicar este blog como una forma de agradecimiento a mi familia, que siempre me apoya, que confía en mí y que estuvo presente en los mejores y peores momentos.

Una dedicatoria especial para mi tío Justino (QEPD), quien desde que yo era niño me enseñó a usar DOS en una IBM PS/1 y ese fue el inicio de mi pasión por la informática.

A mi primer equipo de Salesforce: Maryann, Fernando, Leandro y Alexis. Sin ellos, quizá no habría podido llegar hasta acá.

Y a mis alumnos: ustedes me inspiraron con sus historias, su esfuerzo y con lo que describiría como hambre de aprender.

No sé a dónde va a llegar este blog.

Pero sí sé por qué existe.

Existe para las personas que están empezando, dudando, aprendiendo, reinventándose o intentando construir un futuro distinto en una región donde muchas veces crecer parece más difícil de lo que debería.




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